Al protagonista se le ocurre crear un método para bajar de peso y así, por el esfuerzo, conquistar a Onetti muerto y que le otorgue el tan ansiado Premio literario. Una escritura obsesiva a modo de crónica o diario febril totalmente imprevisible; a veces lúdico, a veces brutal, los límites entre lector y autor se desdibujan y fagocitan.
Esto no es un libro sobre Onetti: es un libro con Onetti. Una deriva fragmentaria escrita con la certeza de que, al cabo de cincuenta días, algo del otro —del que escribe y del que es leído— habrá cambiado para siempre.



